El impacto del uso de auriculares en niños y adolescentes

¿Es cierto que está aumentando la incidencia de problemas de audición en niños y adolescentes debido al uso de auriculares? Cuál ha sido la evolución en los últimos años?


Sí ha aumentado la incidencia de problemas auditivos en los jóvenes y adolescentes, en estudios realizados se aprecia que ha aumentado en un 30% los menores de 18 años que tienen pérdida de audición si comparamos la población actual con la de hace 25 años. El tipo de pérdida de audición cuya prevalencia ha aumentado es la hipoacusia neurosensorial, es decir la que afecta al oído interno y al nervio auditivo, motivado en la mayoría de los casos por exposición a ruidos fuerte y de manera continuada.


¿Por qué? ¿Qué es lo que ocurre en el interior del oído como consecuencia la agresión del ruido o la música a volumen elevado?

El oído interno es capaz de percibir sonidos por el movimiento que la onda acústica provoca en la membrana timpánica y se transmite a las células de la cóclea, éstas tienen unas terminaciones que se estimulan con la vibración y convierten ese movimiento en un impulso nervioso que viaja al cerebro donde la sensación acústica se hace consciente. La exposición a un ruido de intensidad alta y durante un tiempo prolongado hace que estas células sensoriales que dañen.


¿Cuáles son los problemas que origina?

Explique por favor, en qué consisten los tinitus, la hipoacusia, la sordera precoz...

El síntoma fundamental es la pérdida de audición, en esa situación al paciente le cuesta oír y entender. Este tipo de sorderas tiene una característica importante es que empieza en frecuencias muy agudas, con lo que no se hace evidente para las frecuencias de la voz humana, es decir las que más a menudo utilizamos, hasta que se ha desarrollado una lesión importante en el oído. Otro síntoma que con frecuencia aparece es de los acúfenos o tinnitus, el paciente tiene ruidos en los oídos a pesar de que esté en silencio.


¿Son problemas reversibles? Se pueden tratar?

No, no tiene tratamiento hoy en día no somos capaces de reproducir las células dañadas del oído interno, por ello la lesión es irreversible.


¿Tienen estos problemas otras implicaciones en la salud (dolores de cabeza, etc..)?

La exposición a ruidos intensos también puede desencadenar trastornos de ansiedad, cefaleas, tensión muscular, aumento de la presión sanguínea, entre otras cosas.


¿Se percibe en la práctica clínica diaria alguna otra consecuencia para la vista del uso excesivo de pantallas?


Se han descritos cuadros de fatiga ocular con el uso de pantallas, que aunque no son graves sí pueden producir molestias especialmente en personas que tiene trastornos de la refracción ocular.


¿En general son conscientes jóvenes y padres del riesgo auditivo? ¿Vamos a revisiones y prestamos la debida atención a nuestra salud auditiva?

Generalmente el joven no es consciente del riesgo que corren sus oídos por este tipo de vida, están expuestos ruidos muy intensos en discotecas, conciertos y llevando música puesta a través de auriculares durante muchas horas al día. En revisiones auditivas se puede diagnosticar una pérdida en frecuencias agudas que nos hagan ponernos en guardia ante un problema incipiente, por ello es muy interesante hacer revisiones periódicas. Por otro lado es un sordera que no tiene tratamiento, lo que se pierde no se recupera por lo que el papel de la prevención es fundamental.


¿Hay algún tipo de auriculares que sean más recomendables que otros? ¿Cuáles son, en general, sus recomendaciones de prevención?

Cualquier tipo de auricular puede dañar el oído, lo importante es la intensidad del sonido y la duración de la exposición. Si te expones a un ruido fuerte durante un tiempo corto las células pueden llegar a recuperarse sin que el daño sea definitivo, si la exposición es continuada la lesión va a ser mayor.

La recomendación por tanto es evitar la exposición a ruidos a intensidad elevada  y durante un tiempo prolongado, es muy aconsejable hacerse controles de audición periódicamente para evidenciar si se está produciendo o no una lesión en el oído y si eso sucede hay que hacer un cambio en los hábitos por existir el riesgo de que la sordera avance.