La voz

Las cuerdas vocales son unos pliegues localizados a ambos lados de la laringe, tienen un movimiento de aproximación y separación debido a la contracción de los músculos intrínsecos de la laringe, inervados por los nervios laríngeos. Así las cuerdas se alejan una de otra durante la respiración para que el aire pase a los pulmones y se aproximan durante la fonación.

Las cuerdas vocales son unos pliegues localizados a ambos lados de la laringe, tienen un movimiento de aproximación y separación debido a la contracción de los músculos intrínsecos de la laringe, inervados por los nervios laríngeos. Así las cuerdas se alejan una de otra durante la respiración para que el aire pase a los pulmones y se aproximan durante la fonación.

La voz se produce al pasar el aire por las cuerdas vocales cerradas, esto hace que vibre la mucosa que recubre los ligamentos vocales, produciendo un ruido, que modulado por la boca, los labios y la lengua origina los sonidos del habla.

Cuando existe un trastorno en la calidad de la voz, se denomina disfonía, puede ser originado por inflamaciones de la laringe, por una mala técnica vocal, por alteraciones en la movilidad de las cuerdas por parálisis o espasticidad

El estudio de la voz y de sus trastornos ha tomado una importancia creciente en los últimos años, pasando a formar parte del concepto de salud en un sentido amplio, y no sólo para profesionales de la voz o cantantes. Los trastornos en la voz adquieren una gran importancia pues son causa frecuente de problemas de comunicación, e inadaptación social y/o laboral.

 

Hasta hace pocos años, no existían métodos para estudiar de manera objetiva la voz. Hoy en día disponemos de tests de valoración perceptual de la voz, técnicas de valoración aerodinámica, de análisis acústico y videolaringoestroboscopia que nos permiten una mayor eficiencia diagnóstica, así como un control objetivo de la mejoría tras el tratamiento, ya sea farmacológico, rehabilitador o quirúrgico.

En primer lugar, nos interesa conocer la valoración subjetiva que de su propia voz hace el paciente, mediante cuestionarios que nos permiten medir el impacto que el trastorno de la voz causa en el paciente. Realizamos también una valoración perceptual de la voz, basándonos en la experiencia clínica y en los conocimientos de los profesionales que forman parte de la Unidad de Voz.


Sin embargo, la videoestroboscopia  es actualmente la principal herramienta diagnóstica para estudiar el origen de los trastornos de la voz.  Este método nos permite observar con gran precisión las alteraciones del movimiento ondulatorio de la mucosa de las cuerdas vocales durante la fonación, y si existe alguna alteración en ellas, como pueden ser nódulos, pólipos, quistes...

La exploración aerodinámica nos permite valorar la eficacia fonorrrespiratoria, estudiando los flujos y presiones  de la columna aérea que, a su paso a través de la laringe, va a producir la voz.


El análisis acústico  y el análisis espectrográfico de la voz mediante sistemas informáticos permiten el estudio de la calidad de la voz mediante el análisis de los diferentes parámetros que la componen. Esto nos permite la determinación del grado de  de la disfonía,  y de su evolución.

Todas estas herramientas nos proporcionan un conocimiento de los mecanismos que producen la voz, y de las causas que provocan sus trastornos, consiguiendo así una mayor eficacia diagnóstica, que conduce a un tratamiento más dirigido a las causas del problema. Pudiendo indicarse, dependiendo del diagnóstico, distintos tratamientos, farmacológico, rehabilitador mediante logopedia o cirugía, siendo en ocasiones complementarios. La fonocirugía incluye distintos procedimientos como extirpación de lesiones por microcirugía, técnicas de inyección de cuerdas vocales, tiroplastias o cirugía LÁSER de laringe.