Glándulas salivares

Se distinguen dos tipos de glándulas salivales, las menores localizadas el los labios, en la mucosa oral y faríngea y las  mayores, compuestas por las glándulas parótidas, submaxilares y sublinguales. Todas ellas segregan la saliva cuya función es humedecer la boca, iniciar la digestión y proteger los dientes.

Las enfermedades de las glándulas salivales se pueden deber a la obstrucción, generalmente por la formación de piedras (litiasis) aunque también puede causarla  la estrechez (estenosis) de los conductos de drenaje de la glándula. Cuando la ésta se obstruye se produce una inflamación de la misma apareciendo una tumoración dolorosa durante la comida. Las infecciones de las glándulas salivales más frecuentes son las paperas, una infección vírica de ambas glándulas parótidas que suele suceder en la infancia, las infecciones de una glándula de forma aislada o repetitiva suelen ser originadas por problemas obstructivos, la saliva al no drenar bien, se  estanca y se infecta.

En las glándulas salivales también pueden aparecer tumores,  notándose un crecimiento lento e indoloro por delante de la oreja (glándula parótda) o debajo de la mandíbula (glándula submaxilar). Las glándulas salivales también pueden verse afectadas por enfermedades del sistema inmunitario, por radiaciones o por la ingesta de algunos medicamentos

 

Sialoendoscopia:

 

La endoscopia de glándulas salivares (sialoendoscopia) es un nuevo procedimiento para el diagnóstico y la resolución de las patologías de las glándulas salivares secundarias a alteraciones en sus conductos. Se introduce una pequeña óptica por los conductos de la glándula que nos permite visualizar y detectar las  causas más comunes de patología salivar como las litiasis, las estenosis  o la presencia de tapones de moco que pueden ocasionar una inflamación y una infección secundaria.

Hasta ahora  la única alternativa terapéutica eran tratamientos médicos paliativos, basados en antibióticos, antiinflamatorios , hidratación y estimulantes de la secreción salival, y  cuando se producían infecciones o inflamaciones recurrentes, la extirpación de toda la glándula, con la sialoendoscopia se puede restablecer el normal funcionamiento de la glándula salival  evitando  muchos casos la cirugía radical.