Alteraciones del equilibrio

Las alteraciones del equilibrio, son una patología muy frecuente que pueden ser debidas a un gran número de causas como problemas circulatorios, enfermedades del oído, toma de fármacos, traumatismos, infecciones, alergias, ansiedad o enfermedades neurológicas.

Para su tratamiento es fundamental establecer un diagnóstico de la causa por ello los pacientes con este trastorno pueden necesitar ser evaluados por distintos especialistas como otorrinolaringólogos, neurólogos, internistas, rehabilitadores, oftalmólogos, traumatólogos, reumatólogos o pediatras.

Alteraciones

Médicamente se puede distinguir entre vértigo, mareo, inestabilidad y síncope.

Vértigo

El vértigo es una sensación de movimiento del entorno alrededor del sujeto o de movimiento de éste alrededor del entorno. Provoca  mucha angustia porque se pierde la noción del espacio tal como lo conocemos. Casi siempre se debe a una alteración del  oído interno.

Desequilibrio

El desequilibrio o inestabilidad es la dificultad para mantenerse en bipedestación con el centro de gravedad dentro de la base de sustentación. Se evidencia al solicitar al paciente que se ponga de pie o camine, pero no se manifiesta tan claramente sentado ni tumbado. Acompaña casi siempre al vértigo, sobre todo al agudo, pero puede ser independiente de él. Genera inseguridad al caminar, y es un factor de riesgo de caídas. Puede producirlo una variedad de enfermedades neurológicas, metabólicas, visuales, articulares, otológicas y psicológicas.

Mareo

El mareo es una  alteración en la orientación espacial, sin ilusión de movimiento. Los pacientes lo describen como aturdimiento, confusión, debilidad, visión nublada, sensación de cabeza hueca, de caerse o de andar flotando. Puede deberse a múltiples causas como  hipoglucemia, hipotensión arterial, alteraciones del ritmo cardíaco, debilidad general, insuficiencias cardíaca, hepática y renal, ingesta de algunos medicamentos, etc.

Síncope

El síncope consiste en episodios bruscos y de corta duración de confusión y sensación de caída inminente, de los que el paciente se recupera rápidamente pudiendo llegar a perder la conciencia.  Están causados por una disminución de la circulación sanguínea del cerebro de forma  difusa transitoria y súbita

Estudiamos el vértigo con:

Exploración clínica general
Exploración otoneurológica

Estudio de los movimientos oculares, normales y anormales, de la estabilidad estática y dinámica.

Exploraciones instrumentales

Videonistagmografía, posturografía, audiometría, potenciales evocados de tronco cerebral, otoemisiones acústicas.

Estudios de imagen

Tomografía axial computarizada, resonancia magnética nuclear, eco-doppler de troncos supraórticos.

Con los estudios previos podemos clasificar las alteraciones del equilibrio en dos grandes grupos:

Periférico.

El vértigo periférico se localiza en el oído interno o en el nervio vestibular ( VIII par craneal). Es el más frecuente y se asocia a veces a zumbidos de oídos, pérdida de audición o  sensación de taponamiento ótico. En orden de frecuencia tenemos el vértigo posicional paroxístico benigno, el vértigo de Meniére y la neuronitis vestibular. Otras causas: tumores, traumatismos, infecciones y tóxicos

Central.

El vértigo central asienta en los núcleos vestibulares del tronco cerebral o en sus vías de asociación, ya en el sistema nervioso central. Puede asociarse con síntomas centrales: alteraciones fonatorias, deglutorias, visuales, de conciencia, etc.  Obedecen a causas vasculares, inflamatorias, tumorales, desmielinizantes, etc.

Una vez localizado el cuadro clínico iniciamos el tratamiento, que puede ser de varios tipos:

Médico
 

Hábitos de vida y medicamentos.

Rehabilitador
 

tratamiento específico del vértigo posicional, ejercicios de rehabilitación vestibular, posturografía rehabilitadora etc.

Quirúrgico
 

Inyección intratímpánica de medicamentos variados (corticoides, gentamicina), laberintectomía, neurotomía del VIII par, extirpación de neurinomas, etc.

Rehabilitación vestibular

El vértigo y el desequilibrio son síntomas muy incapacitantes, que provocan una gran disminución en la calidad de vida de las personas que los padecen.

 

En condiciones normales , el mantenimiento del equilibrio es un proceso complejo en el que influyen varios sistemas, que nos proporcionan la información necesaria para orientarnos en el espacio. Estos sistemas sensoriales son principalmente tres:

Sistema visual

Incluyendo el sistema oculomotor, cuyas conexiones nos permiten, seguir un objeto en movimiento

Sistema del equilibrio

Radicado en los receptores sensoriales del laberinto del oído interno, que nos informa fundamentalmente de los cambios de posición de la cabeza

Sistema somatosensorial

Recoge la sensibilidad profunda de todo nuestro cuerpo, con la columna vertebral como centro de integración de estos impulsos.

Para valorar como se organizan en cada paciente la información sensorial que recibe su cerebro disponemos de un test diagnóstico, la Posturografía,  con el que podemos investigar el origen del trastorno del equilibrio.


Con los datos obtenidos, podemos desarrollar un programa de Rehabilitación Vestibular a lo largo de varias sesiones, que constituye el tratamiento más eficaz para los trastornos crónicos del equilibrio. Mejorando la integración a nivel del sistema nervioso central de la información que la llega a través de los tres sistemas que controlan el equilibrio (visual, vestibular y somatosensorial), compensando con los que funcionan al que esté deteriorado.

Ejercicios de rehabilitación vestibular aumentando el grado de complejidad